miércoles, 23 de junio de 2010

Entrevista a Iván Latour

Después de surcar los mares, Iván Latour, una de las mentes creativas de Pez Gordon, hace un paréntesis para charlar con nosotros sobre el hoy, el incierto porvenir y tal vez un poco del ayer.

Por Marzo, si no me equivoco, hablamos con su compañero Jesús sobre este nuevo y ambicioso trabajo “La balada del capitán Roatmeat. ¿Estáis en disposición de afirmar que dicha obra procede de las costas del arte?

¿Las costas del arte? Después de meses de duro trabajo se me hace difícil insuflar un aliento tan poético a nuestra última obra. Pero si tuviera que decir de dónde proviene diría que de una combinación entre el trabajo constante, la imaginación y el sentido del humor.


¿Cómo ha resultado trabajar tanto tiempo en un proyecto que algunos calificaron de descabellado ?

Duro, en especial durante los últimos meses. Aunque estoy convencido de que pronto echaremos en falta los buenos momentos compartidos. En un principio con Jesús, en la concepción y escritura del libro, y más tarde junto al resto de colaboradores, cuando de lo que se trataba era de darle vida al texto a través de las interpretaciones, la ambientación y la música. Has comentado que algunas personas calificaron este proyecto de descabellado y puede que no anduvieran muy desencaminadas. Y es que nunca hasta ahora nos habíamos enfrentado a algo así, una obra multimedia que además del texto incluiría un CD con la historia interpretada por sus propios protagonistas, editada convenientemente para crear el ambiente propicio, por no hablar del apartado musical, con casi veinte temas originales, compuestos e interpretados especialmente para la historia. ¿Nos estábamos metiendo en camisa de once varas? Es posible que así fuera, pero una vez que nos pusimos manos en brea no había otra alternativa que la de llegar hasta el final. Como no podía ser de otro modo, hubo problemas técnicos, retrasos, momentos de desesperación, pero también episodios de pura inspiración, destellos de magia y sobre todo muchas risas. Quizás no sea el más indicado para decirlo, pero el resultado ha justificado todos los esfuerzos invertidos y la calidad del conjunto va a sorprender a más de uno.

Ardemos en deseos de saber más sobre la obra ¿En quién o que os habéis inspirado a la hora de crearla, grabarla...?

Mi compañero de travesía, Jesús R. Izquierdo, declaró no hace mucho que el poeta del siglo XXI no admite maestros ni fuentes de inspiración. Yo no iré tan lejos, pero sí que es cierto que mientras escribíamos o grabábamos, no teníamos en mente ninguna otra obra, ni siquiera la figura del ningún pirata legendario, real o imaginario. Dicho esto, la historia juega con los tópicos del género de principio a fin y no es difícil encontrar conexiones con otras historias de piratas. En ese sentido es un cuento de género, un ejercicio de estilo, y no hemos tenido reparos en utilizar gran parte del imaginario pirata más reconocible: tabernas, abordajes, barricas de grog, monos traviesos y, por supuesto, un mapa y una isla del tesoro. Sin olvidar, claro está, la pincelada personal propia de la casa.


Imaginamos que fue un proceso duro, plagado de buenos recuerdos y otros no tantos ¿Guardas alguno en los rincones de la memoria especialmente con cariño?

Muchos… La escritura de la historia, por ejemplo, tenía algo de aquellas novelas folletinescas de antaño y aun como autor me sorprendía a mí mismo ante los constantes giros de la historia o las sorpresas que depararía el siguiente capítulo. En cierta forma, llegado un momento, fue como si los personajes se hubieran adueñado de la historia y entonces uno se convertía en un espectador más, impaciente por conocer los derroteros que tomarían las desventuras del viejo Roatmeat. Y cómo olvidar las sesiones de grabación junto a Rafa Boix, que interpreta al protagonista y lleva todo el peso de la historia como narrador en primera persona. A pesar de sus pequeños caprichos de diva, ha sido todo un placer trabajar a su lado y quedan para el recuerdo multitud de momentos hilarantes, ovaciones cerradas y espontáneas, ataques de risa y un espíritu de compañerismo que no cesó hasta último segundo de grabación.


¿Sería posible una segunda parte de las andanzas de ese bribon de Roatmeat?

Por el momento prefiero no pensar en eso. Todo está demasiado reciente y de hecho nos encontramos actualmente en plena fase de promoción del libro. La escritura y la grabación ya han terminado, el libro está en el mercado, pero comienza para nosotros una nueva etapa tan importante como las anteriores. En Pez Gordon no nos gusta cerrarnos puertas, pero por el momento creo que ni Jesús ni yo tenemos en mente una segunda parte para “La balada del capitán Roatmeat”.

Se rumoreaba que trabajabais en un nuevo proyecto, ambientado en Vietnam, y que contaría la historia de un vietnamita muy gordo. ¿En qué quedó todo aquello? Según Jesús R.Izquiedo, tu tenias un interés especial en dicho proyecto ¿Es cierto?

Cierto, sus fuentes son mejores de lo que sospechaba. Aquel proyecto se barajó durante un tiempo, aunque no llegó a ser más que un esbozo sin apenas desarrollo. Su título de trabajo era “Long gordo” y narraba la historia de un vietnamita misteriosamente gordo. Y digo misteriosamente porque los vietnamitas, salvo que abandonen su país y comiencen a comer morcilla, no suelen engordar mucho. Long, sin embargo, era una bola de sebo. Trabajaba en una herboristería, un comercio oscuro y abigarrado donde, a su manera, era feliz. Tenía un perro, también gordo, y aunque nadie lo sospechaba, compartía las ganancias del negocio con una criatura pequeña y astuta, similar a un gremlin. Fue en este punto en el que decidí abandonar la historia.

¿Podría un crucero inspiraros en otro proyecto semejante al de Roatmeat?

El barco, como el elefante y el tren, es un medio de transporte romántico. No en vano, eran los transportes favoritos de Willy Fogg y así lo cantaba en su canción (“ven, con nosotros ven; en barco, en elefante o en tren”). Un viaje en barco siempre es propicio a la inspiración, aunque se trate de un crucero. ¡Así que seré el primero en enrolarme si se presenta la ocasión!

Y por último, ¿me podrías decir que proyecto tenéis en Pez Gordon actualmente entre las manos, aparte de la Balada del capitán Roatmeat?

No debería decirlo, pero estamos pergeñando un nuevo proyecto relacionado con la televisión. Y hasta aquí puedo leer…

¿Pensais que va a tener una buena aceptación?

En Pez Gordon, y puedo hablar por mi compañero Jesús, nunca pensamos en la aceptación que nuestros trabajos puedan tener. Hacemos lo que nos hace sentir bien y eso ES LO MÁS IMPORTANTE….

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